Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2026

Los secretos de nuestra civilización

Imagen
Al caer la noche sobre Copán, me gusta contemplar el cielo despejado desde el límite de mis campos de cultivo. Nuestra gente no solo trabaja la tierra, sino que comprende el lenguaje de las estrellas y el paso del tiempo. Gracias a la guía de nuestros sabios sacerdotes, aprendemos a medir los días utilizando el calendario maya , sincronizando nuestras siembras y cosechas con el ciclo solar del Haab y el sagrado Tzolkin . Para registrar las tributaciones y contabilizar cada saco de grano que entregamos a la comunidad, empleamos nuestro sistema de numeración vigesimal , usando puntos para las unidades, barras para el número cinco y el caracol para representar el concepto del cero. Observar el firmamento nos permite estar en completa armonía con los ritmos del universo. Desde la distancia donde me encuentro, el horizonte se transforma con la majestuosidad de las grandes construcciones de nuestra ciudad. Las altas pirámides de piedra caliza se levantan imponiendo su fuerza hacia el cielo...

Un día en la vida maya

Imagen
 Cada mañana despierto antes de que los primeros rayos del sol iluminen la majestuosa ciudad de Copán. Como agricultor del pueblo , mi responsabilidad diaria es fundamental para sostener a mi familia y aportar al alimento de nuestra comunidad. Antes de partir hacia la milpa, comparto con los míos un sencillo pero nutritivo desayuno a base de tortillas de maíz recién hechas y una porción de frijoles negros. Con mis herramientas en mano, me dedico durante largas jornadas al cultivo y al cuidado de las tierras, labrando el suelo para garantizar que la cosecha rinda los frutos necesarios con los que sustentamos nuestro hogar y comerciamos en los mercados locales. Al caer la tarde, de regreso a casa tras una ardua jornada de trabajo físico, hacemos una pausa para reflexionar sobre lo que la naturaleza nos provee. Hoy, mientras contemplaba cómo las nubes densas cubrían el cielo y traían la lluvia tan esperada para nuestros cultivos, elevé una humilde oración a Chaac , el dios de la llu...